UTARA adolescentes

Comprender qué hay detrás de la conducta

El aislamiento, la irritabilidad, la impulsividad o el rechazo a las normas pueden generar mucha preocupación. Comprender nos permite encontrar el punto de partida desde el que intervenir, sostener los límites necesarios y favorecer cambios reales.

Comprender la conducta para poder intervenir

Una conducta no aparece aislada de la historia y del contexto. Puede estar relacionada con ansiedad, vergüenza, miedo al fracaso, necesidad de pertenencia, experiencias de rechazo, trauma, dificultades de regulación emocional o conflictos en los vínculos.

Comprender no significa justificar cualquier comportamiento ni eliminar los límites. Significa encontrar el punto de partida desde el que intervenir y favorecer un cambio real.

Detrás de una conducta puede haber emociones, necesidades o experiencias que necesitan ser comprendidas.

Qué tenemos en cuenta

1.

Regulación emocional

Cómo identifica, expresa y gestiona emociones intensas como la rabia, el miedo, la tristeza, la culpa o la frustración.

2.

Apego y vínculos

Cómo pide ayuda, protege su autonomía y se relaciona con las personas importantes.

3.

Trauma y experiencias vitales

Experiencias de rechazo, pérdida, violencia, acoso, abandono u otros acontecimientos que continúan afectando al presente.

4.

Patrones de relación

Formas repetidas de relacionarse basadas en la evitación, la dependencia, el control, el aislamiento o la necesidad de aprobación.

5.

Contexto familiar, escolar y social

La convivencia, la escuela, el grupo de iguales, las redes sociales y los cambios vitales.

Situaciones en las que un adolescente puede necesitar ayuda

Un espacio propio, con objetivos terapéuticos claros

El adolescente necesita un espacio propio en el que pueda hablar, explorar lo que le ocurre y construir una relación terapéutica basada en la confianza.

Evaluamos la situación y construimos una comprensión de lo que está ocurriendo para adaptar la intervención a su edad, historia, recursos y contexto.

El papel de la familia

La adolescencia modifica la relación con los adultos. Aparece una mayor necesidad de autonomía, pero el vínculo familiar continúa siendo una fuente esencial de seguridad.

Cuando el proceso lo requiere, trabajamos con madres, padres o cuidadores para revisar patrones de comunicación, establecer límites y encontrar formas de acompañar que favorezcan tanto la seguridad como la autonomía del adolescente.

La terapia ayuda al adolescente y a su familia a construir una relación diferente.

Coordinamos el proceso individual y familiar para que cada parte pueda comprender lo que está ocurriendo, asumir su responsabilidad y desarrollar nuevas formas de relacionarse.

Ámbitos de intervención

Nuestro objetivo

Queremos ayudar al adolescente a comprender lo que le ocurre, desarrollar recursos, construir su identidad y relacionarse de una forma más segura consigo mismo y con los demás.